Las guerras de independencia hispanoamericanas fueron una serie de conflictos armados que se
desarrollaron en los territorios americanos del Imperio español a principios del siglo xix, entre los
años 1809 y 1829, y en los cuales se enfrentaron el bando a favor de mantener la integridad de la
Monarquía española, que se conocería más tarde como «realista» o «virreinal» contra el bando a
favor de la independencia o secesión de nuevos estados, denominado posteriormente «revolucionario
» o «patriota». Estos conflictos son considerados también guerras civiles y una combinación de diversas
formas de conflictos locales y global
En América, por el contrario, la resistencia armada de las juntas posibilitó nuevas declaraciones
de independencia a través de sus congreso constituyentes y la creación de estados republicanos
ahora completamente separados del Imperio español. El conflicto militar dio paso a la aparición
de la figura de los libertadores, entre los que destacaron Hidalgo y Morelos en México, el argentino
José de San Martín en Argentina, Chile y Perú y el venezolano Simón Bolívar en América del Sur.
La independencia de los nuevos estados de América se consolidó en la década de 1820 debido
a las consecuencias político-militares del Pronunciamiento de Riego, que en España dio paso al
Trienio Liberal, en México derivó en la creación del Ejército Trigarante en 1821 y en América del
Sur al principio del fin del último ejército virreinal en la batalla de Ayacucho en 1824, suceso al
que se suele recurrir como el fin de las grandes campañas de las guerras de independencia en
América del Sur.Aunque el periodo estricto de lucha militar comprende desde la batalla de
Chacaltaya (1809] o el combate de Cotagaita (1810), en el actual Bolivia, hasta la batalla de
Tampico (1829), en México.
Los últimos bastiones españoles son el Castillo San Felipe en Puerto Cabello hasta 1823;
en San Juan de Ulúa, Veracruz hasta 1825. Por último, en enero de 1826, caen los reductos
españoles del Callao y Chiloé. Solo permanecen como últimos dominios españoles las islas
de Cuba y Puerto Rico, que resisten como bases de la reconquista tras los frustrados planes
colombo-mexicanos de expedición conjunta para la liberación de Cuba (1820-1827).
El último capítulo de la guerra terminó con la tentativa de reconquista de España contra
sus antiguas posesiones mexicanas en 1829, cuando la expedición de Isidro Barradas
llegó a Tampico y fue derrotada por el Ejército Mexicano. Sin embargo los gobiernos
independientes tuvieron que enfrentar las guerrillas realistas, por ejemplo entre 1823 y
1827 en Venezuela; entre 1822 y 1826 en Pasto, Colombia; hasta 1832 en el sur de Chile,
apoyados por mapuches y pehuenches; y hasta la década de 1830, la guerrilla de Iquicha
en Perú. Las independencias americanas tuvieron como consecuencia directa la emigración
forzosa de la población civil española sufrida durante la guerra y posteriormente persecución
y expulsión debido a las leyes de Expulsión de los españoles de América de los nuevos estados
con el objeto de consolidar su independencia.
El reconocimiento internacional de las independencias llega desde el Reino Unido de Portugal
y Brasil en primer lugar. Seguidamente los Estados Unidos, el Reino Unido y Francia establecieron
relaciones comerciales con los nuevos gobiernos americanos y posteriormente reconocieron la
soberanía de los nuevos estados a lo largo de la década de 1820. Sin embargo
España sólo abandonó los planes de reconquista después de la muerte del rey Fernando VII,
ocurrida en 1833. Las Cortes españolas renunciaron a sus posesiones en América en 1836 y
autorizaron al gobierno para realizar tratados de paz y reconocimiento con todos los nuevos
estados surgidos en el continente.
https://es.m.wikipedia.org/wiki/Guerras_de_independencia_hispanoamericanas
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